Alejandro Magno
Poeta recién llegado
Me mentiría a mi mismo si dijera que ella
no encontraría otro como mi amor.
Exageraría a rabiar si afirmara,
que de seguro moriría de frío sin mi calor.
Pero he de acertar al mencionar,
que con ella se iría de mi arco iris el color.
Que de olvidar abierta la puerta de mi alma,
encontraría nido una vez más el dolor.
Te imploro en susurros que te quedes
o al menos que te permitas pensarlo mejor.
Que del perdón se hacen cargo los dioses,
y el ser humano tiene el don del error.
Entiende que a ti te pertenezco,
desde mi espíritu hasta mi sudor.
Que arrebataste mi corazón,
tan fácil como lo hiciste con mi pudor.
Solo obsequiame una oportunidad,
quítale a esta distancia algo de espesor.
Regresa a mi lado, fundámonos en uno,
que hasta el sol envidia nuestro esplendor.
no encontraría otro como mi amor.
Exageraría a rabiar si afirmara,
que de seguro moriría de frío sin mi calor.
Pero he de acertar al mencionar,
que con ella se iría de mi arco iris el color.
Que de olvidar abierta la puerta de mi alma,
encontraría nido una vez más el dolor.
Te imploro en susurros que te quedes
o al menos que te permitas pensarlo mejor.
Que del perdón se hacen cargo los dioses,
y el ser humano tiene el don del error.
Entiende que a ti te pertenezco,
desde mi espíritu hasta mi sudor.
Que arrebataste mi corazón,
tan fácil como lo hiciste con mi pudor.
Solo obsequiame una oportunidad,
quítale a esta distancia algo de espesor.
Regresa a mi lado, fundámonos en uno,
que hasta el sol envidia nuestro esplendor.