kenneth acevedo
"Borincano soy y asi morire"
Como cada mañana, con mi taza de café.
Regreso a este viejo sillon.
Sentado en mi balcón empiezo a analizar.
En que demonios falle contigo hijo querido.
Para que colocaras en mi este horrible desprecio.
Desprecio que no entiendo porque se acurruca en mi alma.
Si te di todo lo que un padre amoroso puede dar.
Pero tu ego y orgullo nunca te dejaron ver.
Lo mucho que sufrí tu partida inesperada.
Desde que salistes del vientre de tu madre le di gracias a Dios.
Por ese regalo tan hermoso de traerte a mi vida.
Y ahora todo mi ser no asimila tu cobarte partida.
No solo de mi hogar, sino de lo que esta escrito en la biblia.
Aunque no quiera aceptar y convencerme de tu decisión hijo mio.
Por tu hermosa alma seguiré orando en mi aposento.
Suplicandole al Señor por tu ansiado regreso.
Para que estemos a tus pies por la eternidad y no separados entre un abismo y otro.
Pero ya calló la tarde y aun no te veo llegar hijo querido.
Mientras el diablo constantemente me apuñala en mi corazón de que no volverás.
Pero yo mientras siga vivo no perdere las esperanzas.
En verte llegar arrepentido pidiendome perdón.
Ahora regreso a mi triste decepción de todos los dias.
En no ver a mi cria en mi puerta respondiendome; eme aqui de nuevo padre.
Solo me toca esperar al ancioso amanecer.
Para volver a mecerme en este sillón esperando tu ancioso regreso.
Regreso a este viejo sillon.
Sentado en mi balcón empiezo a analizar.
En que demonios falle contigo hijo querido.
Para que colocaras en mi este horrible desprecio.
Desprecio que no entiendo porque se acurruca en mi alma.
Si te di todo lo que un padre amoroso puede dar.
Pero tu ego y orgullo nunca te dejaron ver.
Lo mucho que sufrí tu partida inesperada.
Desde que salistes del vientre de tu madre le di gracias a Dios.
Por ese regalo tan hermoso de traerte a mi vida.
Y ahora todo mi ser no asimila tu cobarte partida.
No solo de mi hogar, sino de lo que esta escrito en la biblia.
Aunque no quiera aceptar y convencerme de tu decisión hijo mio.
Por tu hermosa alma seguiré orando en mi aposento.
Suplicandole al Señor por tu ansiado regreso.
Para que estemos a tus pies por la eternidad y no separados entre un abismo y otro.
Pero ya calló la tarde y aun no te veo llegar hijo querido.
Mientras el diablo constantemente me apuñala en mi corazón de que no volverás.
Pero yo mientras siga vivo no perdere las esperanzas.
En verte llegar arrepentido pidiendome perdón.
Ahora regreso a mi triste decepción de todos los dias.
En no ver a mi cria en mi puerta respondiendome; eme aqui de nuevo padre.
Solo me toca esperar al ancioso amanecer.
Para volver a mecerme en este sillón esperando tu ancioso regreso.
Última edición: