Tal vez sí
sin tener que decirnos
estuvimos como si hubiéramos tenido un muro
entre el corazón y la palabra.
Pero ese desconcierto es recuerdo
porque las venas me avisan
que has regresado.
Es tu presencia, la que estremece mi cuerpo
y nuevamente
el deseo de un beso de tu boca
hace que ignore toda palabra
y sólo vea y quiera
tus labios entreabiertos.
El deseo de abrazarte
supera al diálogo
a las explicaciones
a los acuerdos.
Sólo en tus brazos sentiré que estamos juntos.
Sólo amándonos
sentiré que nos amamos.
sin tener que decirnos
estuvimos como si hubiéramos tenido un muro
entre el corazón y la palabra.
Pero ese desconcierto es recuerdo
porque las venas me avisan
que has regresado.
Es tu presencia, la que estremece mi cuerpo
y nuevamente
el deseo de un beso de tu boca
hace que ignore toda palabra
y sólo vea y quiera
tus labios entreabiertos.
El deseo de abrazarte
supera al diálogo
a las explicaciones
a los acuerdos.
Sólo en tus brazos sentiré que estamos juntos.
Sólo amándonos
sentiré que nos amamos.