He salido, una vez más, del ostracismo,
del lugar dónde no habita la poesía,
ni se extraña, ni se huele ni se admira,
he venido otra vez a la interperie
donde estamos un poco más desnudos
y soñamos, despiertos y profundos
Pero usted, si es que conoce mis escritos,
no podrá reconocerme por estilo...
mucho menos si andaba acostumbrado
el espíritu del joven subersivo...
Tampoco esperé mi lector ya deleitarse,
con metáforas gloriosas o citas meláncolicas,
raides delictivos o las infaltables dicotomías
de los amores que exigían no acostarse
de prohibidos
Pero yo le juro a usted amigo mío,
que ahora que ando más tranquilo,
que el whisky se reemplaza por el vino
y que la noche ya no es sólo conmigo...
Yo le juro a usted que no estoy convalenciente
(ni mucho menos)
y que sigo escribiendo de corrido...
ya verán en los próximos días
en lo decente que me he convertido
(o en lo profundo)
del lugar dónde no habita la poesía,
ni se extraña, ni se huele ni se admira,
he venido otra vez a la interperie
donde estamos un poco más desnudos
y soñamos, despiertos y profundos
Pero usted, si es que conoce mis escritos,
no podrá reconocerme por estilo...
mucho menos si andaba acostumbrado
el espíritu del joven subersivo...
Tampoco esperé mi lector ya deleitarse,
con metáforas gloriosas o citas meláncolicas,
raides delictivos o las infaltables dicotomías
de los amores que exigían no acostarse
de prohibidos
Pero yo le juro a usted amigo mío,
que ahora que ando más tranquilo,
que el whisky se reemplaza por el vino
y que la noche ya no es sólo conmigo...
Yo le juro a usted que no estoy convalenciente
(ni mucho menos)
y que sigo escribiendo de corrido...
ya verán en los próximos días
en lo decente que me he convertido
(o en lo profundo)
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