Raul Matas Sanchez
Poeta adicto al portal
Mi Amor:
Regresas,
Me has dicho hace menos de tres días que el día te dice que no lo puedes evitar,
quererme,
recordarme
añorarme.
Entonces, Mi Amor,
No lo vuelvas a hacer,
lo lo vuelvas a cometer,
omisión de Amor,
Misión de Amor,
Usted, Mi Vida,
Yo, Tu vida en tu corazón,
en el comienzo de la razón del corazón,
la única razón para razonar lo esencia, lo obvio, la absoluta conclusión a la que has llegado.
No lo niegues más, Mi Amor.
Pero "Mi Amor", no la carne con otros, como lo has hecho.
De ser así, no volverás a verme,
quizás sepas de mí, pero si insistes, no me verás, sólamente me añorarás,
y tu dolor, tu error, terror,
será tuyo,
y La Soledad será tu compañera, aunque tengas a alguien a tu lado,
prestado hasta el día siguiente,
cuando sientas que fue sexo de fábula,
pero no te dura.
No seré segundo plato,
seré el primer plato, el único abrazo, como el que diste cuando saliste de la clínica, pero mucho después.
No volverás a saber de mí,
Y eso que te quiero, Ana María Araneda León,
pero a expensas de mi dolor, mis sentimientos y las razones de mi corazón.
No otra vez, no quiero sufrir otro revés,
otro momento más de falta de lucidez.
Regresas,
Me has dicho hace menos de tres días que el día te dice que no lo puedes evitar,
quererme,
recordarme
añorarme.
Entonces, Mi Amor,
No lo vuelvas a hacer,
lo lo vuelvas a cometer,
omisión de Amor,
Misión de Amor,
Usted, Mi Vida,
Yo, Tu vida en tu corazón,
en el comienzo de la razón del corazón,
la única razón para razonar lo esencia, lo obvio, la absoluta conclusión a la que has llegado.
No lo niegues más, Mi Amor.
Pero "Mi Amor", no la carne con otros, como lo has hecho.
De ser así, no volverás a verme,
quizás sepas de mí, pero si insistes, no me verás, sólamente me añorarás,
y tu dolor, tu error, terror,
será tuyo,
y La Soledad será tu compañera, aunque tengas a alguien a tu lado,
prestado hasta el día siguiente,
cuando sientas que fue sexo de fábula,
pero no te dura.
No seré segundo plato,
seré el primer plato, el único abrazo, como el que diste cuando saliste de la clínica, pero mucho después.
No volverás a saber de mí,
Y eso que te quiero, Ana María Araneda León,
pero a expensas de mi dolor, mis sentimientos y las razones de mi corazón.
No otra vez, no quiero sufrir otro revés,
otro momento más de falta de lucidez.
:: tu dolor, tu error, terror,