José Benito
Poeta fiel al portal
Ángel de luz, que pasas con tu espada
incendiando mi noche en roja pira,
¡cuánta desolación trae tu ira
a la tierra que dejas abrasada!
Todo ante ti se reconoce nada,
y por la muerte el ánimo suspira
mientras el mundo, indiferente, gira,
sin hallar, donde anclarse, una ensenada.
Blanco, hermoso y traidor fue tu capullo,
inmanente y voraz tu flor enhiesta
empapada hasta el tuétano de orgullo.
Tú mismo, en tu lujuria y en tu fiesta,
has de clamar por mí y, a pesar tuyo,
tu propia daga te dará respuesta.
incendiando mi noche en roja pira,
¡cuánta desolación trae tu ira
a la tierra que dejas abrasada!
Todo ante ti se reconoce nada,
y por la muerte el ánimo suspira
mientras el mundo, indiferente, gira,
sin hallar, donde anclarse, una ensenada.
Blanco, hermoso y traidor fue tu capullo,
inmanente y voraz tu flor enhiesta
empapada hasta el tuétano de orgullo.
Tú mismo, en tu lujuria y en tu fiesta,
has de clamar por mí y, a pesar tuyo,
tu propia daga te dará respuesta.
José Benito Freijanes Martínez