Avanzo entre siluetas extraviadas intentando olvidar como se me ha olvidado,
el tiempo se detiene en el profundo silencio,
puedo ver como las sombras lloran en mi angustiada soledad...
Regreso a la soledad,
una vez mas, congelado en mi propia vida
no logro sostener la cruz que abraza mi pecho.
¡La desesperación de vivir enloquece mi conciencia!
Tan arrastrado por el impulso de la muerte,
la miserable luz del sol vuelve mi vida en un escenario caído.
La muerte lo es todo,
no tengo vida y necesito morir,
no tengo amor y necesito morir.
Mi ángel me abandono en la tristeza invocada de este mundo
y ahora sólo me desvanezco al igual que mi último aliento sobre el frío cristal.
Tan triste como la lágrima que suplica por amor;
tan solo como la rosa negra abandonada bajo la lluvia.
¡Este lúgubre silencio invade mi vida y oculta el desesperado grito de mi corazón !
Regreso a la soledad,
donde no hay voz
sólo se escuchan los lamentos de las almas desgarradas.
Regreso a la soledad,
cementerio de palabras olvidadas que mueren cristalizadas en silencio.
Regreso a la soledad,
donde las almas mórbidas relamen sus sangrantes heridas.
¡Oh, soledad dame prodigiosa paz y lame mis eternas heridas!
¡Oh, soledad devora todos los fantasmas de mi dolorosa pena!
¡Oh, soledad yo te he invoco!
el tiempo se detiene en el profundo silencio,
puedo ver como las sombras lloran en mi angustiada soledad...
Regreso a la soledad,
una vez mas, congelado en mi propia vida
no logro sostener la cruz que abraza mi pecho.
¡La desesperación de vivir enloquece mi conciencia!
Tan arrastrado por el impulso de la muerte,
la miserable luz del sol vuelve mi vida en un escenario caído.
La muerte lo es todo,
no tengo vida y necesito morir,
no tengo amor y necesito morir.
Mi ángel me abandono en la tristeza invocada de este mundo
y ahora sólo me desvanezco al igual que mi último aliento sobre el frío cristal.
Tan triste como la lágrima que suplica por amor;
tan solo como la rosa negra abandonada bajo la lluvia.
¡Este lúgubre silencio invade mi vida y oculta el desesperado grito de mi corazón !
Regreso a la soledad,
donde no hay voz
sólo se escuchan los lamentos de las almas desgarradas.
Regreso a la soledad,
cementerio de palabras olvidadas que mueren cristalizadas en silencio.
Regreso a la soledad,
donde las almas mórbidas relamen sus sangrantes heridas.
¡Oh, soledad dame prodigiosa paz y lame mis eternas heridas!
¡Oh, soledad devora todos los fantasmas de mi dolorosa pena!
¡Oh, soledad yo te he invoco!