Raúl Rouco
Poeta que considera el portal su segunda casa
Siento un atisbo de felicidad,
luz de luna que atraviesa
las hojas de los árboles,
acaricia mi alma inquieta,
transforma mi soledad,
abre de nuevo una puerta
que permanecía cerrada,
ciega por la incomprensión
de nuestras mudas palabras
Sentí un rayo de luz
que llegó a mi corazón,
chispeó un instante,
cual rayo travieso
que de tormenta cae,
se metió en mi pecho,
abrió una rendija en mi alma
por donde escapó aquel adiós,
turbó mis sueños
y ví una esperanza
una puerta se abría,
y al alba
regresó el amor
Pido escusas a las personas que han leido este poema que publiqué esta pasada madrugada y al leerla hoy, no me quedé muy convencido y la cambié, no suelo hacerlo, salvo que sean una o dos palabras, pero éste no es el caso, por lo cual espero que entiendan mis cambios. Vuestros comentarios a la original los agradezco en el alma, así como a la persona que me dejó estrellas. Gracias por vuestra comprensión.
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