Raul Matas Sanchez
Poeta adicto al portal
Regreso de un viaje al Sur de mi patria,
egreso al ver el regreso de Santiago,
un aciago hombre que pintaba muros de sangre, repletos vaciados en sangre,
regreso a ver caminatas de personas heridas,
desposeídas, robadas del clamor de horror,
con sangre seca pegada al cuerpo,
montones de muertos pegados a la cara,
el humo azul, gris y blanco, motores desgastados y motores hirientes,
con manos calzadas de guantes morados,
con guía de ruta casados y olvidados,
con lentes de aumento,
con cierto aumento en colores y dolores,
cuerpos blindados,
remojados y saturados, colmados de sorna, a gritos y en burla,
feroces remedios decibeles montados,
informados y uniformados,
una plétora de mensajes, masajes usados,
el hombre rebozado en piel,
cuya bocina es su voz y su voz mortecina,
repliega el poder, renueva el mantel,
a todos despliega su pobre cocina,
no alcanza y rebota en un cierto corcel,
una cierta desnudez,
un cierto momento que escapa al silencio y se escuda en maquillaje,
que cubre calvarios quizás milenarios,
quizás Maquiavelo,
quizás con la cruza y El Cielo,
con todas habitaciones, mansiones, lociones.
Regreso a Santiago.
egreso al ver el regreso de Santiago,
un aciago hombre que pintaba muros de sangre, repletos vaciados en sangre,
regreso a ver caminatas de personas heridas,
desposeídas, robadas del clamor de horror,
con sangre seca pegada al cuerpo,
montones de muertos pegados a la cara,
el humo azul, gris y blanco, motores desgastados y motores hirientes,
con manos calzadas de guantes morados,
con guía de ruta casados y olvidados,
con lentes de aumento,
con cierto aumento en colores y dolores,
cuerpos blindados,
remojados y saturados, colmados de sorna, a gritos y en burla,
feroces remedios decibeles montados,
informados y uniformados,
una plétora de mensajes, masajes usados,
el hombre rebozado en piel,
cuya bocina es su voz y su voz mortecina,
repliega el poder, renueva el mantel,
a todos despliega su pobre cocina,
no alcanza y rebota en un cierto corcel,
una cierta desnudez,
un cierto momento que escapa al silencio y se escuda en maquillaje,
que cubre calvarios quizás milenarios,
quizás Maquiavelo,
quizás con la cruza y El Cielo,
con todas habitaciones, mansiones, lociones.
Regreso a Santiago.