Ictiandro
Poeta adicto al portal
No basta con detener las palomas
que tomaron de nuestras alas
la ruta hacia nuestro cielo
si tras las manos se guarda el matiz
de cada piel suspirando anhelos.
Labio a labio el vuelo es seguro,
no importa el derrotero despojado
reinventémoslo, vivamos el desafío.
Acércame la mortalidad de tu cuerpo,
te entrego todas mis puertas,
las llaves de mis murallas rendidas.
Vierte en mi boca tu historia divina
y mi ecuador celeste te hará diosa,
te concedo mis venas palpitantes,
todos mis recuerdos y sueños,
cada una de mis victorias y derrotas.
Graba en mi memoria tu nombre,
que tu voz sea elíxir mágico
en mis párpados y ojos soñadores.
Te confiero el título de reina de mi reino,
rey que soy sin otra riqueza
que este amor que te profeso,
sin más tierras que tu geografía
y moneda de cambio tus besos.
Adosa en mi cuerpo tu olor inconfundible
de jardín de rosas, lirios y mariposas,
te cedo cada espacio de mi piel
donde cultivar fragancia de tus manos
y hacer perfume en nuestras fantasías
siendo pétalos unidos acaparamos el viento
que ha de llevarnos lejos
hacia el nuevo mundo que ya somos.
que tomaron de nuestras alas
la ruta hacia nuestro cielo
si tras las manos se guarda el matiz
de cada piel suspirando anhelos.
Labio a labio el vuelo es seguro,
no importa el derrotero despojado
reinventémoslo, vivamos el desafío.
Acércame la mortalidad de tu cuerpo,
te entrego todas mis puertas,
las llaves de mis murallas rendidas.
Vierte en mi boca tu historia divina
y mi ecuador celeste te hará diosa,
te concedo mis venas palpitantes,
todos mis recuerdos y sueños,
cada una de mis victorias y derrotas.
Graba en mi memoria tu nombre,
que tu voz sea elíxir mágico
en mis párpados y ojos soñadores.
Te confiero el título de reina de mi reino,
rey que soy sin otra riqueza
que este amor que te profeso,
sin más tierras que tu geografía
y moneda de cambio tus besos.
Adosa en mi cuerpo tu olor inconfundible
de jardín de rosas, lirios y mariposas,
te cedo cada espacio de mi piel
donde cultivar fragancia de tus manos
y hacer perfume en nuestras fantasías
siendo pétalos unidos acaparamos el viento
que ha de llevarnos lejos
hacia el nuevo mundo que ya somos.