Eigna
Poeta recién llegado
Con cuanta humildad has derramado tu llanto diáfano,
cruzando torrentes de amargura,
desafiando estatuas desertoras, estampas fugaces.
Atrás dejaste campos de lozanía, por traerme hasta aquí,
¡mira belleza resignada!, ¡hoy tu corona oscura brilla!
ese resplandor te lo han dado las luchas,
y la extenuación de tus ojos, ha fortificado mi amor por ti.
Mi ave y mi fuente , que trituras mis miedos con tu canto,
tus pies pequeños se han tornado ásperos,
de caminar entre luceros indiferentes a tu ternura,
sin embargo tu corazón sigue intacto,
¿Cómo has reformado tus tristezas, en un bálsamo para mi locura?
cruzando torrentes de amargura,
desafiando estatuas desertoras, estampas fugaces.
Atrás dejaste campos de lozanía, por traerme hasta aquí,
¡mira belleza resignada!, ¡hoy tu corona oscura brilla!
ese resplandor te lo han dado las luchas,
y la extenuación de tus ojos, ha fortificado mi amor por ti.
Mi ave y mi fuente , que trituras mis miedos con tu canto,
tus pies pequeños se han tornado ásperos,
de caminar entre luceros indiferentes a tu ternura,
sin embargo tu corazón sigue intacto,
¿Cómo has reformado tus tristezas, en un bálsamo para mi locura?