karen Gómez zuluaga
Poeta recién llegado
No hubo alguien tan cercano a Marciana,
que pudiese relatar de la mejor manera,
lo que sucedió entre el y ella,
el aliento a rosas rojas que se escapaba de su boca,
y el perfume a pasión que inhalaba al acercarse a su piel,
miles de sensaciones recorrían su cuerpo, ser, todo de sí, aquella mujer cercana a Marciana lo sabia todo,
a la replica de Amarilla en el mundo real,
no le ocultaba nada, ella tenia idea hasta de el lugar secreto donde ella dejaba su labial rojo,
ese que la acompañaba en el mar de versos en el que aquella pareja navegaba,
hermosas veladas de insomnio, a través de la distancia,
cubiertas de la mágica y tenue luz que posee la luna,
esos eran sus pasatiempos,
mientras aquel acercamiento entre ellos existió.
que pudiese relatar de la mejor manera,
lo que sucedió entre el y ella,
el aliento a rosas rojas que se escapaba de su boca,
y el perfume a pasión que inhalaba al acercarse a su piel,
miles de sensaciones recorrían su cuerpo, ser, todo de sí, aquella mujer cercana a Marciana lo sabia todo,
a la replica de Amarilla en el mundo real,
no le ocultaba nada, ella tenia idea hasta de el lugar secreto donde ella dejaba su labial rojo,
ese que la acompañaba en el mar de versos en el que aquella pareja navegaba,
hermosas veladas de insomnio, a través de la distancia,
cubiertas de la mágica y tenue luz que posee la luna,
esos eran sus pasatiempos,
mientras aquel acercamiento entre ellos existió.