Estuve jugando al escondite
me delato el olor a muerte,
No logro fruncir el ceño
para hacer ver que estoy descontento.
Y tampoco logro reír a carcajadas
Para hacerte ver que me alegro.
Es una piedra fría, inerte y sin vida.
Enloquezco en el día
y reposo por las noches, la misma rutina
a punto de enloquecerme.
No se si seguir jugando en el laberinto de mi masa encefálica
O pronunciar fuertemente tu nombre.
Tu presencia ejerce presión sobre la viga
De donde pende mi alma.
Sin que ni para que, sigue este efecto estúpido
De dependencia a la nada.
Aun están sellados mis labios para poder decir que te amo.
me delato el olor a muerte,
No logro fruncir el ceño
para hacer ver que estoy descontento.
Y tampoco logro reír a carcajadas
Para hacerte ver que me alegro.
Es una piedra fría, inerte y sin vida.
Enloquezco en el día
y reposo por las noches, la misma rutina
a punto de enloquecerme.
No se si seguir jugando en el laberinto de mi masa encefálica
O pronunciar fuertemente tu nombre.
Tu presencia ejerce presión sobre la viga
De donde pende mi alma.
Sin que ni para que, sigue este efecto estúpido
De dependencia a la nada.
Aun están sellados mis labios para poder decir que te amo.
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