mujerbonita
Poeta que no puede vivir sin el portal
TU ROSARIO
Revisando los cajones del armario
buscando en los recuerdos que guardabas,
encontré en una cajita tu rosario;
áquel que preferias, cuando rezabas.
Sus cuentas desgastadas por el uso
brillo no tienen, han quedado opacas;
fuiste hermana, quien en ellas puso
tus manos desgastadas y muy flacas.
Por las tardes al tañir del campanario
buscabas tu sillita y en la sombras,
rezabas muy devota tu rosario
entregando al Creador, todas tus obras...
En las solas noches de tu desventura
las lágrimas mojan tu humilde vestuario,
tan sólo brillaba en tu vestidura,
la cruz poderosa, del santo rosario...
Sentada en el borde de tu vieja cama
tus manos sostienen ese relicario,
la vela ilumina con pálida flama
y sobre el buró yace, muy triste tu himnario..
La oración comienzas con mucho dolor
la voz de tu eco, remonta cual vuelo,
a Dios encomiendas todo tu temor
con un Padre Nuestro que estás en el cielo...
Los cinco misterios repetias ferviente
Santa María madre de Dios...
dos canarios quedan, cual mudos oyentes
suplicante clama tu cansada voz.
Hermana, rezando ya estás en el cielo,
cual ángel dejaste, atrás tu calvario
tus huellas cansadas marcaron el suelo,
donde cada tarde decias tu rosario.
Los recuerdos fluyen como un poemario,
tu cuerpo ya duerme y feliz reposa
como una reliquia guardo tu rosario
en una cajita con olor a rosa.
Revisando los cajones del armario
buscando en los recuerdos que guardabas,
encontré en una cajita tu rosario;
áquel que preferias, cuando rezabas.
Sus cuentas desgastadas por el uso
brillo no tienen, han quedado opacas;
fuiste hermana, quien en ellas puso
tus manos desgastadas y muy flacas.
Por las tardes al tañir del campanario
buscabas tu sillita y en la sombras,
rezabas muy devota tu rosario
entregando al Creador, todas tus obras...
En las solas noches de tu desventura
las lágrimas mojan tu humilde vestuario,
tan sólo brillaba en tu vestidura,
la cruz poderosa, del santo rosario...
Sentada en el borde de tu vieja cama
tus manos sostienen ese relicario,
la vela ilumina con pálida flama
y sobre el buró yace, muy triste tu himnario..
La oración comienzas con mucho dolor
la voz de tu eco, remonta cual vuelo,
a Dios encomiendas todo tu temor
con un Padre Nuestro que estás en el cielo...
Los cinco misterios repetias ferviente
Santa María madre de Dios...
dos canarios quedan, cual mudos oyentes
suplicante clama tu cansada voz.
Hermana, rezando ya estás en el cielo,
cual ángel dejaste, atrás tu calvario
tus huellas cansadas marcaron el suelo,
donde cada tarde decias tu rosario.
Los recuerdos fluyen como un poemario,
tu cuerpo ya duerme y feliz reposa
como una reliquia guardo tu rosario
en una cajita con olor a rosa.
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