Elik0575
Poeta que considera el portal su segunda casa
La velocidad se ha escapado de tu corazón
y consiente que pronto
el reloj de arena,
habrá terminado su primera vuelta
que para ti era tu última.
La claridad de Dios,
vierte en tu rostro la bondad pálida
en tus mejillas.
De manera perfecta me sonríes
diciéndome que todo estaría bien.
Pues no hay nada bien,
porque esta alma que dejas
no se resigna
y vuelves a sonreír
para que de vuelta al reloj de arena
que miras atenta
descolgando sus últimos
pocos granos de existencia,
alejándote de mi vida
y entregándote
a la muerte.