AUGUSTO SILVA ACEVEDO
Poeta veterano en MP
RELOJES QUEBRADOS
La lluvia de estos días ha anegado
mis pesares, el gris formado por mil
nubes acumuladas, una encima de
otras, se mete en mi dermis, gris
también, por mi tristeza vacía y sola.
Hay un lugar donde administro mis
Lágrimas. Mi cabeza es como una
gota de estaño, que rueda por mi
pecho y mis uñas se crispan, en las
paredes, que me odian todos los días.
Generalmente voy enhebrando tus
besos y con todo el pasado los
guardo en un pañuelo azul y con
nudos suaves, para besarlos de
madrugada, los pongo debajo de
una almohada, azul también;
allí los recuerdos se anegan con
la oscuridad y esa soledad que
no me deja ver los relojes quebrados.
Augus
La lluvia de estos días ha anegado
mis pesares, el gris formado por mil
nubes acumuladas, una encima de
otras, se mete en mi dermis, gris
también, por mi tristeza vacía y sola.
Hay un lugar donde administro mis
Lágrimas. Mi cabeza es como una
gota de estaño, que rueda por mi
pecho y mis uñas se crispan, en las
paredes, que me odian todos los días.
Generalmente voy enhebrando tus
besos y con todo el pasado los
guardo en un pañuelo azul y con
nudos suaves, para besarlos de
madrugada, los pongo debajo de
una almohada, azul también;
allí los recuerdos se anegan con
la oscuridad y esa soledad que
no me deja ver los relojes quebrados.
Augus