Sira
Poeta fiel al portal
Remembranza
Recuerdo vívidamente el sabor
salado de tus labios afrutados.
Puedo evocar nítidamente la
tibieza de tus lágrimas candentes.
La suave insistencia de tu lengua
traviesa presionando mis dientes.
Y la lábil aspereza de tu piel canela,
acoplándose a mi carne fría.
Recuerdo también mi recelo, vida mía.
Por más que tu atrayente figura,
sin duda alguna, me seducía.
Así fui reducida a no más que
una infante inerme; tendida
como un sacrificio pagano y
deliberadamente cautiva en el
epicentro mismo de tus brazos
dadivosos, amorosos pero exigentes.
Recuerdo vívidamente el sabor
salado de tus labios afrutados.
Puedo evocar nítidamente la
tibieza de tus lágrimas candentes.
La suave insistencia de tu lengua
traviesa presionando mis dientes.
Y la lábil aspereza de tu piel canela,
acoplándose a mi carne fría.
Recuerdo también mi recelo, vida mía.
Por más que tu atrayente figura,
sin duda alguna, me seducía.
Así fui reducida a no más que
una infante inerme; tendida
como un sacrificio pagano y
deliberadamente cautiva en el
epicentro mismo de tus brazos
dadivosos, amorosos pero exigentes.
Última edición: