Dracorp
Poeta fiel al portal
De nuevo en el alma
se ahogan ya los gritos,
reviviendo los suspiros
que de mi corazón
un día fueron aliento.
De nuevo los recuerdos
deslumbrando la razón,
cobijan en sus brazos
La visita de la soledad.
El vació todo toma
y en impotencia contemplamos;
lo que fue, lo que pudo
pero no llego a ser
y es entonces
que los latidos se congelan
y los corazones
son apenas, trozos de carne
un alimento a la zozobra y el pesimismo.
Fue el cielo,
pudo ser el paraíso
pero la alegría destella,
y en su brillo ciega,
la confianza fue engaño,
así pues hoy es solo tierra.
Tierra infértil
que en sus cimientos
lleva semilla clavada;
de tan dulces momentos,
del sabor de la lluvia
hecha gloria en tus besos,
de la cosecha desligada
entres los cuerpos,
semilla que ha marchitado
y su fruto ya ha cerrado.
Entonces el tiempo
inclemente en su caminar
su tortura alarga
y ensaña su aguja
intentando remendar
el alma desmembrada.
se ahogan ya los gritos,
reviviendo los suspiros
que de mi corazón
un día fueron aliento.
De nuevo los recuerdos
deslumbrando la razón,
cobijan en sus brazos
La visita de la soledad.
El vació todo toma
y en impotencia contemplamos;
lo que fue, lo que pudo
pero no llego a ser
y es entonces
que los latidos se congelan
y los corazones
son apenas, trozos de carne
un alimento a la zozobra y el pesimismo.
Fue el cielo,
pudo ser el paraíso
pero la alegría destella,
y en su brillo ciega,
la confianza fue engaño,
así pues hoy es solo tierra.
Tierra infértil
que en sus cimientos
lleva semilla clavada;
de tan dulces momentos,
del sabor de la lluvia
hecha gloria en tus besos,
de la cosecha desligada
entres los cuerpos,
semilla que ha marchitado
y su fruto ya ha cerrado.
Entonces el tiempo
inclemente en su caminar
su tortura alarga
y ensaña su aguja
intentando remendar
el alma desmembrada.
::Hermoso poema, amigo me llegado hasta los hueso.