marianella
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se sienten profundos, agudos, punzantes
violentos, acosadores e invasores.
Pretensiones de una morriña absoluta,
que se estanca en un duro e ineludible transcurso.
Proceso que alimenta la melancolía
Que añora un amor dedicado y tu presencia ahora en mis manos.
Para lo cual simplemente me quedan las ganas,
ya que la lejanía me debilita impotente.
Tratar de describir esta frágil pero pujante estancia,
solo requiere la conciencia de mis días distintos,
aquellos que se forjaron en un repentino cambio
y que ahora doblega a la mujer consistente,
que pelea sin la garra para despedir a la hipocondría
Y sentirme la ideal brillante ante tus escasos ojos.
Solo me queda verbalizar este verbo pomposo de lágrimas,
rotularlo en una inspiración, ahogarlo en estos versos
y despejar la soledad que ahora transcriben de estos dedos nerviosos.
Exigirle a la semana, nuestro día dedicado y esforzarme a no desarmarme
en el mejor momento de nuestro esperado encuentro.
Te extraño y me es difícil asumir esta nueva propuesta
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