Marcos Estrada
Poeta recién llegado
Drogado volé por las mañanas acuosas de la voluntad
Hacía ya un tiempo la angustia comió mi menjunje, esa mermelada acaramelada de sesos
Superpuse toda razón cuando vi de frente el karma, el mar, y el tridente
Sobre siete de ellos se erigía la estatua más grande antes vista
Llena de tentáculos y flores, rociadas del agua de mar
Los tiburones danzaban a su alrededor, tal como lo hacen con un cardumen de pececillos
Los vikingos navegan hacia la santidad del grial del norte, nazis a al grial del sur
Y yo, al grial de los césares
Rubias palomas toman la sangre caliente de los chivos muertos cuando juegan a la guerra
Un grito no se hizo esperar, cuando las bandadas de cuervos movían sus ojos oscuros
La candidez de esa noche cuando sujeto la mano de la luna y del sol, unió al tridente con el mar, pero dejo el karma para nosotros las palomas rubias
Mensajes escritos en idiomas terroríficos solo entendibles por cuervos, que también se unieron a la fiesta
Dejan caerse en picada a través de los tiburones y tortugas, para emerger sin mojarse, una pequeña refracción quebró los cristales franceses y secó sus vinos
La guerra de Irak sólo fue un subsidio para el verdadero karma erigido sobre los ojos cegados de codicia
Despierta de tu largo letargo mal de ocho patas, de aguijones y dientes, salta del barranco y abre tus alas, aterriza sobre las cabezas y sintetiza todos los espectros anímicos
Corta el Everest, seca el Nilo, destruye el Amazonas e invierte las pirámides, da paso a la nueva vida, aquella sin objetos ni destrezas, sólo de luz
El fuego del cielo, Poseidón jamás pudo apagarlo bajo sus mares, Hades regó de muerte toda la vida en venganza de lo insano, pero jamás logró derribar la estatua
Injusta la vida, da paso a la nueva cara, el lado oscuro de la luna.
Hacía ya un tiempo la angustia comió mi menjunje, esa mermelada acaramelada de sesos
Superpuse toda razón cuando vi de frente el karma, el mar, y el tridente
Sobre siete de ellos se erigía la estatua más grande antes vista
Llena de tentáculos y flores, rociadas del agua de mar
Los tiburones danzaban a su alrededor, tal como lo hacen con un cardumen de pececillos
Los vikingos navegan hacia la santidad del grial del norte, nazis a al grial del sur
Y yo, al grial de los césares
Rubias palomas toman la sangre caliente de los chivos muertos cuando juegan a la guerra
Un grito no se hizo esperar, cuando las bandadas de cuervos movían sus ojos oscuros
La candidez de esa noche cuando sujeto la mano de la luna y del sol, unió al tridente con el mar, pero dejo el karma para nosotros las palomas rubias
Mensajes escritos en idiomas terroríficos solo entendibles por cuervos, que también se unieron a la fiesta
Dejan caerse en picada a través de los tiburones y tortugas, para emerger sin mojarse, una pequeña refracción quebró los cristales franceses y secó sus vinos
La guerra de Irak sólo fue un subsidio para el verdadero karma erigido sobre los ojos cegados de codicia
Despierta de tu largo letargo mal de ocho patas, de aguijones y dientes, salta del barranco y abre tus alas, aterriza sobre las cabezas y sintetiza todos los espectros anímicos
Corta el Everest, seca el Nilo, destruye el Amazonas e invierte las pirámides, da paso a la nueva vida, aquella sin objetos ni destrezas, sólo de luz
El fuego del cielo, Poseidón jamás pudo apagarlo bajo sus mares, Hades regó de muerte toda la vida en venganza de lo insano, pero jamás logró derribar la estatua
Injusta la vida, da paso a la nueva cara, el lado oscuro de la luna.