Solsticio de primavera
Poeta fiel al portal
II
Reminiscencias de un poema en el sueño
niños decapitados
con cuerpos celestes o
cenicientos o violáceos
y la pluma le hace temblar al acólito,
mucho más al vidente
sus élitros se despliegan
Si acaso su mirada caleidoscópica se hubiese posado
en el dosel dormido, bajo y blanco, el cifrado
y los cálculos de las impresiones celestes
se hubieran revelado abriendo los goznes inconmensurables,
y los ojos astrales, y los despojos
¡volarían!, y los despojados
bajo pasarelas de estrellas refulgentes y pegajosas
comprenderían la diferencia, que vanagloriando
los soles de los hornos, y los mendrugos de Los Temporales,
nos cerca entre evanescencias deletéreas
en un mundo arcano de premisas conocidas por el silencio,
y que, una vez que la diana y el clarín
son propalados bajo el signo de la aurora y los gallos,
la tiara del sueño contubernio y manantial es alcanzada
por un triple dardo de platino que la hiere
en una de sus costillas como si fuera una lanza penitente,
y nos despertamos, ¡Dios! nos despertamos
con la certeza que en el sueño, antes de los cataclismos
y los maremotos, habíamos compuesto y ahílado
las hebras exactas de un poema supeditado
al inconsciente majestuoso.
¡Dios!, me levanto y solo quedan los detritos de lo que
fue y pudo ser , ¡Canastas y supercanastas!,
¡memoria gillipolla!, luego de segundos
palabras sueltas , luego de más segundo y milésimas
el recuerdo , y luego del santiamén
el olvido. -De una eternidad cincelada
bajo los párpados presuntuosos que el dosel blanco y adormilado
no llega a entrever, ensimismado en el goce, ellos lo saben ,
lo que nosotros ignoramos y los párpados de noche ceñidos
nunca jamás nos dejaran leer.
-.El epitafio liminal.-
Reminiscencias de un poema en el sueño
niños decapitados
con cuerpos celestes o
cenicientos o violáceos
y la pluma le hace temblar al acólito,
mucho más al vidente
sus élitros se despliegan
Si acaso su mirada caleidoscópica se hubiese posado
en el dosel dormido, bajo y blanco, el cifrado
y los cálculos de las impresiones celestes
se hubieran revelado abriendo los goznes inconmensurables,
y los ojos astrales, y los despojos
¡volarían!, y los despojados
bajo pasarelas de estrellas refulgentes y pegajosas
comprenderían la diferencia, que vanagloriando
los soles de los hornos, y los mendrugos de Los Temporales,
nos cerca entre evanescencias deletéreas
en un mundo arcano de premisas conocidas por el silencio,
y que, una vez que la diana y el clarín
son propalados bajo el signo de la aurora y los gallos,
la tiara del sueño contubernio y manantial es alcanzada
por un triple dardo de platino que la hiere
en una de sus costillas como si fuera una lanza penitente,
y nos despertamos, ¡Dios! nos despertamos
con la certeza que en el sueño, antes de los cataclismos
y los maremotos, habíamos compuesto y ahílado
las hebras exactas de un poema supeditado
al inconsciente majestuoso.
¡Dios!, me levanto y solo quedan los detritos de lo que
fue y pudo ser , ¡Canastas y supercanastas!,
¡memoria gillipolla!, luego de segundos
palabras sueltas , luego de más segundo y milésimas
el recuerdo , y luego del santiamén
el olvido. -De una eternidad cincelada
bajo los párpados presuntuosos que el dosel blanco y adormilado
no llega a entrever, ensimismado en el goce, ellos lo saben ,
lo que nosotros ignoramos y los párpados de noche ceñidos
nunca jamás nos dejaran leer.
-.El epitafio liminal.-
*El hermetismo del poema alude al hermetismo de los sueños, y de los difícil que se nos hace recordarlos, mucho más un poema.