tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
La imagen de mi vos se va evaporando lentamente sin que pueda hacer nada.
La caprichosa sombra de mi cuerpo se acerca, me arropa mágicamente hasta sensibilizar los anticuerpos emocionales inconscientes, que van redactando algunos pensamientos vespertinos.
Acaso la mísera ansiedad intenta doblegarme con sus artilugios belicistas, hidratando instantes oscuros, con depredadores movimientos crónicos, que bailaran sus danzas tensas toda la noche. Sin dejarme pegar un ojo.
Mis palabras se saben dementes.
Se esconden, se saben sorprendidas , por algunos pensamientos insanos que pretenden emparedarlas, rodeándolas por una argamasa invisible.
Simulo desestimar los momentos abstractos y escapar de allí dejándolo todo atrás.
Tal vez todo caiga a través de un mal recuerdo girando hacia el remolino de la angustia.
Lo cierto es que no sé si seré capaz de estar aquí, aunque mi presencia diga todo lo contrario..
La caprichosa sombra de mi cuerpo se acerca, me arropa mágicamente hasta sensibilizar los anticuerpos emocionales inconscientes, que van redactando algunos pensamientos vespertinos.
Acaso la mísera ansiedad intenta doblegarme con sus artilugios belicistas, hidratando instantes oscuros, con depredadores movimientos crónicos, que bailaran sus danzas tensas toda la noche. Sin dejarme pegar un ojo.
Mis palabras se saben dementes.
Se esconden, se saben sorprendidas , por algunos pensamientos insanos que pretenden emparedarlas, rodeándolas por una argamasa invisible.
Simulo desestimar los momentos abstractos y escapar de allí dejándolo todo atrás.
Tal vez todo caiga a través de un mal recuerdo girando hacia el remolino de la angustia.
Lo cierto es que no sé si seré capaz de estar aquí, aunque mi presencia diga todo lo contrario..