H.Nossa
Poeta recién llegado
Encerrada en madriguera de tus prejuicios
cultivas en surco de tus labios
signos de antiguos recuerdos,
construyes con ellos
inocua realidad
donde florecen escabrosos improperios.
Era la edad de tus azules manos
que desgranaban mi alma
cual maíz sagrado.
Hoy sedienta ánima
en húmedos rincones de mi estancia,
fresco manantial buscando
así calmar solitario ardor
que quema en tus marchitos labios.
Para tí no hay nada
eres libre, te doy mi aval
vende tu albedrío
permuta tus sentimientos
alquila tus palabras por amor
hipoteca tu pecado original.
Y el sol de fuegos gitanos,
llenó las alturas
de tibias soledades.