Amartemisa
Poetisa
Es un lujo reencontrarme con tu amor...
Un día decías que me amabas,
otro ni siquiera era un recuerdo...
Supe un día que tu miedo te arrendaba el alma,
que la vista se turbaba entre terribles sueños.
No importaba, yo seguía a tu lado
y sigo estando.
No importaba porque ahora estás sanando,
las arañas se estrangulan solas
con sus propias telas,
y tú sigues aquí, conmigo y yo contigo,
seguimos caminando y tus ojos amanecen
como el alba que despierta iluminada
en la noche paciente de mis ojos.
Renacen de nuevo los te quieros
que ahora pisan firmes sobre mi pecho.
Late fuerte el viento, lates despacio y elegante
como la risa sospechada de un día de invierno
en el que ambos nos calentamos las manos
en la estufa de nuestros besos.
Un susurro se ha escapado entre murmullos.
Un te quiero que renace entre mis brazos
al candil de unos suspiros forasteros...
Ámame esta noche, tanto como yo te amo
esta cálida mañana de paciencia sin reclamo.
Un día decías que me amabas,
otro ni siquiera era un recuerdo...
Supe un día que tu miedo te arrendaba el alma,
que la vista se turbaba entre terribles sueños.
No importaba, yo seguía a tu lado
y sigo estando.
No importaba porque ahora estás sanando,
las arañas se estrangulan solas
con sus propias telas,
y tú sigues aquí, conmigo y yo contigo,
seguimos caminando y tus ojos amanecen
como el alba que despierta iluminada
en la noche paciente de mis ojos.
Renacen de nuevo los te quieros
que ahora pisan firmes sobre mi pecho.
Late fuerte el viento, lates despacio y elegante
como la risa sospechada de un día de invierno
en el que ambos nos calentamos las manos
en la estufa de nuestros besos.
Un susurro se ha escapado entre murmullos.
Un te quiero que renace entre mis brazos
al candil de unos suspiros forasteros...
Ámame esta noche, tanto como yo te amo
esta cálida mañana de paciencia sin reclamo.
Última edición:
::estrellas