daniel.népomuk
Poeta recién llegado
Amigos poetas,
Espero que estén muy bien. Con los consejos que me han brindado, he preparado esta sextina (Renacer) en la cual pretendo presentar la totalidad de los 39 versos usando el verso endecasílabo ‘sáfico puro pleno’ (1.4.8.10).
En este ejercicio he combinado varios conceptos que he presentado ya en los poemas que he publicado y que, como sabrán, tengo que sentarme a re-editarlos, destruirlos, re-hacerlos etc. No obstante, estoy muy contento y agradecido de encontrarlos ya que ciertamente me están ayudando a crecer y que me han abierto los ojos a detalles que anteriormente me eran “invisibles”.
Entre los fallos que cometía veo que tenía la tendencia a unir palabras que pudieran formar una sinalefa, pero las contaba como sílabas aparte… Por esto la variación en la métrica de muchos de mis versos. También, obviaba totalmente la parte rítmica etc.
Bueno, les agradezco inmensamente a Lucevelio, Elhi Delsue, Arnet Fatheb Grøthen, Miguel Font y Maramin. Les pido que por favor cuando tengan oportunidad revisen esta sextina y me hagan alguna observación o cosa que haya que corregir. Muy agradecido.
Daniel
Renacer
Tras las montañas encontré un gran lago
pero volaba sobre él un cuervo.
Tuve un terror que me causó un gran llanto,
pues en mis versos faltaría fuego,
sobre mis nubes moriría el cielo,
y acongojada caería mi hoja.
Yo no deseo que me roben mi hoja.
Yo no deseo que se seque el lago.
Miro rogando hacia el inmenso cielo,
pido llorando que se vaya el cuervo.
¡Fuego, mi fuego, se derrama el fuego!
Llanto, mi llanto, me durmió mi llanto…
Ante el escaso y desgastado llanto,
luce radiante mi esmeralda, mi hoja.
Ante la ausencia del voraz gran fuego,
calma satura mi paisaje y el lago.
Dime el porqué, negro azabache cuervo.
Dime el porqué, obstaculizar mi cielo…
“Cielo, tu cielo, interponer tu cielo
porque tu fuerza germinar del llanto.
Negro azabache trastocar, soy cuervo,
pero tan fuerte convertirse tu hoja.
Sé guardador, peleador del lago
para que nadie apaciguar tu fuego.”
Con sus palabras avivé mi fuego,
vientos pintaron de Monet mi cielo.
Sabe a manjar el palpitar del lago,
mientras sonrío saboreo el llanto.
Viñas renacen de mi simple hoja,
doy de mis uvas y alimento al cuervo.
Llora conmigo su negrura el cuervo,
llanto que torna su plumaje en fuego.
Cambia su canto, lo transmuta la hoja.
Surge un turpial que se abalanza al cielo.
Ambos cantamos desterrando el llanto,
fuimos aroma perfumando el lago...
Somos el lago que custodia el cuervo.
Antes del llanto no verás tu fuego.
Grande es el cielo ensimismado en tu hoja.
DN 8-9-2016
Espero que estén muy bien. Con los consejos que me han brindado, he preparado esta sextina (Renacer) en la cual pretendo presentar la totalidad de los 39 versos usando el verso endecasílabo ‘sáfico puro pleno’ (1.4.8.10).
En este ejercicio he combinado varios conceptos que he presentado ya en los poemas que he publicado y que, como sabrán, tengo que sentarme a re-editarlos, destruirlos, re-hacerlos etc. No obstante, estoy muy contento y agradecido de encontrarlos ya que ciertamente me están ayudando a crecer y que me han abierto los ojos a detalles que anteriormente me eran “invisibles”.
Entre los fallos que cometía veo que tenía la tendencia a unir palabras que pudieran formar una sinalefa, pero las contaba como sílabas aparte… Por esto la variación en la métrica de muchos de mis versos. También, obviaba totalmente la parte rítmica etc.
Bueno, les agradezco inmensamente a Lucevelio, Elhi Delsue, Arnet Fatheb Grøthen, Miguel Font y Maramin. Les pido que por favor cuando tengan oportunidad revisen esta sextina y me hagan alguna observación o cosa que haya que corregir. Muy agradecido.
Daniel
Renacer
Tras las montañas encontré un gran lago
pero volaba sobre él un cuervo.
Tuve un terror que me causó un gran llanto,
pues en mis versos faltaría fuego,
sobre mis nubes moriría el cielo,
y acongojada caería mi hoja.
Yo no deseo que me roben mi hoja.
Yo no deseo que se seque el lago.
Miro rogando hacia el inmenso cielo,
pido llorando que se vaya el cuervo.
¡Fuego, mi fuego, se derrama el fuego!
Llanto, mi llanto, me durmió mi llanto…
Ante el escaso y desgastado llanto,
luce radiante mi esmeralda, mi hoja.
Ante la ausencia del voraz gran fuego,
calma satura mi paisaje y el lago.
Dime el porqué, negro azabache cuervo.
Dime el porqué, obstaculizar mi cielo…
“Cielo, tu cielo, interponer tu cielo
porque tu fuerza germinar del llanto.
Negro azabache trastocar, soy cuervo,
pero tan fuerte convertirse tu hoja.
Sé guardador, peleador del lago
para que nadie apaciguar tu fuego.”
Con sus palabras avivé mi fuego,
vientos pintaron de Monet mi cielo.
Sabe a manjar el palpitar del lago,
mientras sonrío saboreo el llanto.
Viñas renacen de mi simple hoja,
doy de mis uvas y alimento al cuervo.
Llora conmigo su negrura el cuervo,
llanto que torna su plumaje en fuego.
Cambia su canto, lo transmuta la hoja.
Surge un turpial que se abalanza al cielo.
Ambos cantamos desterrando el llanto,
fuimos aroma perfumando el lago...
Somos el lago que custodia el cuervo.
Antes del llanto no verás tu fuego.
Grande es el cielo ensimismado en tu hoja.
DN 8-9-2016
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