Lola Barea
Poeta recién llegado
Siempre dejando la fiesta
para el próximo lunes.
Ayer fue lunes,
le adorné las primeras horas,
tranquilicé su inquita algarabía.
Puse música del nuevo tiempo,
encendí la chimenea, quemé tristeza,
se convirtió en polvo de ceniza,
la arrojé al mar y sin mirar atrás
me fui por la orilla a pasear,
no le dejé ni una sola flor,
pues no se la merecía,
ahora no miro calendario,
es fiesta cada día.
El mayor tesoro de una persona es ella misma, cuida de tu tesoro.
Lola Barea.
para el próximo lunes.
Ayer fue lunes,
le adorné las primeras horas,
tranquilicé su inquita algarabía.
Puse música del nuevo tiempo,
encendí la chimenea, quemé tristeza,
se convirtió en polvo de ceniza,
la arrojé al mar y sin mirar atrás
me fui por la orilla a pasear,
no le dejé ni una sola flor,
pues no se la merecía,
ahora no miro calendario,
es fiesta cada día.
El mayor tesoro de una persona es ella misma, cuida de tu tesoro.
Lola Barea.