Y mientras dormitaban los perros entre las moscas,
y mientras a los molinos los movía la clandestinidad;
lo que tenía la jindama,
y la energía de un cohete, dentro de una lata de sardinas…
Y ella, y sus ojos torrenciales y negros…
y ella, como el regreso de los olivares…
y los ojos que se explayan hasta que inundan…
y yo que he muerto en este aguijón, y voy a renacer asceta.
y mientras a los molinos los movía la clandestinidad;
lo que tenía la jindama,
y la energía de un cohete, dentro de una lata de sardinas…
Y ella, y sus ojos torrenciales y negros…
y ella, como el regreso de los olivares…
y los ojos que se explayan hasta que inundan…
y yo que he muerto en este aguijón, y voy a renacer asceta.