spring
Sonriendo...
Cuando un abrazo es oportuno compañero
en instantes que el dolor es lengua de fuego,
aunque desde lo ignorado, el apoyo es certero
es invaluable saberse entendido en el silencio.
Si al ofrecerse afectuoso el toc toc del pecho
en la energía afable de un corazón fluyendo,
al sentir entrañable el calor humano canalizado,
es complaciente el alivio ¡reclinado en ese lecho!
Rogar al cielo para en amor y cuido ser atendido,
es propio de algo más que un simple conocido,
es el eco de un leal amigo en amor correspondido,
bálsamo de caricias, sutil ungido de amor al alma.
En el abrazo vibrante y enérgico
se sofocan las flamas del desaliento,
siendo en la envoltura del consuelo,
escolta de la fragilidad del momento.
Agradeciendo las palabras
justas para el momento,
¡Reposa en mi pecho!