Anne_
I killed Bukowski.
-Reclamo las estrellas…
-No puedes reclamar las estrellas
-Porque?
-Jajaja, porque no son tuyas mi amor.
-Tampoco son de alguien…
-…Si pues no, no son de nadie.
Yo dejé mis tejados de tul
para sembrar hamburguesas
en la 19 de Petit Thouars y he disentido
de lo que parecía ser mi consciencia,
ahora, con tu silueta robándome la tristeza,
no hay mejor salida
que aceptar que estoy loca,
acepto los aromas de la soledad
y la venganza de los que tejen ovnis,
las palmaditas en la espalda de tus padres,
que ahora recién vienen viniendo
a preguntar y a sorprenderse
sin dejar hablar por teléfono.
Todos mis poderes
se quedaron en tus cabellos,
a veces camino por los tejados
de los edificios corporativos
como mendigando mi zona murciélaga,
te necesito procesando
la lluvia de mis ventanas,
te necesito halagando mis tazas de té,
aplaudiendo los riachuelos del techo,
te necesito para contar las abejas de mi lengua
y las decapitaciones de las nuevas centurias,
abrázame fuerte y no me dejes de abrazar,
dame de volteretas y déjame caer
sobre tus espasmos y las influencias
de tus decibeles demoniacos,
me he atrevido a salir los domingos,
lo siento, pero te diré que hay menos gente eh,
los autos parecen cartoncitos
de leche girando alrededor del sol,
hay agujas para confundirse,
y a veces hasta se puede joder
algún “momento familiar”,
te extraño.
-No puedes reclamar las estrellas
-Porque?
-Jajaja, porque no son tuyas mi amor.
-Tampoco son de alguien…
-…Si pues no, no son de nadie.
Yo dejé mis tejados de tul
para sembrar hamburguesas
en la 19 de Petit Thouars y he disentido
de lo que parecía ser mi consciencia,
ahora, con tu silueta robándome la tristeza,
no hay mejor salida
que aceptar que estoy loca,
acepto los aromas de la soledad
y la venganza de los que tejen ovnis,
las palmaditas en la espalda de tus padres,
que ahora recién vienen viniendo
a preguntar y a sorprenderse
sin dejar hablar por teléfono.
Todos mis poderes
se quedaron en tus cabellos,
a veces camino por los tejados
de los edificios corporativos
como mendigando mi zona murciélaga,
te necesito procesando
la lluvia de mis ventanas,
te necesito halagando mis tazas de té,
aplaudiendo los riachuelos del techo,
te necesito para contar las abejas de mi lengua
y las decapitaciones de las nuevas centurias,
abrázame fuerte y no me dejes de abrazar,
dame de volteretas y déjame caer
sobre tus espasmos y las influencias
de tus decibeles demoniacos,
me he atrevido a salir los domingos,
lo siento, pero te diré que hay menos gente eh,
los autos parecen cartoncitos
de leche girando alrededor del sol,
hay agujas para confundirse,
y a veces hasta se puede joder
algún “momento familiar”,
te extraño.