Sergio66
Maniatico Textual, cazador de atardeceres
Solo de los recuerdos que se funden, no retornan sus acentos
RÉQUIEN PARA UNA DESPEDIDA
Recuerdo,,,,Ayer caminaba tus vientos
que peinando las olas maduras
enfriaban los pastos y mi alma,
signada de penas y grietas antiguas.
Cuando el pensamiento a la piel perpetuaba
la historia guardada, el clamor enterrado
y todo cuanto me hiere del hondo pasado
Aterrado llegue a tu rincón...
había perdido mi valle de poeta
mi idílico idioma estaba afligido
mi mirar penoso,,,inserto en tus ojos
filtraba en mi alma sus cuotas de horror.
Pero no...
no...
Hoy no ven los dioses ese infortunio
ya no lloro mi tristeza no bebo mi dolor
ya no caen a tus plantas mis lágrimas blancas
El aura del otoño mi piel abrazó
su viaje de rosas de miel perfumada
en canto del agua, golpeando laderas
en coro de piedras, mi pena atenuó
La música del cielo, que antes no oyera
se infiltró en mi sangre, se hospedo en mis venas
y aquel lenguaje de fonación suave
que arrebatara el viento e imitara el ave
cautivo mis sienes y prendo mis males
Miro las estrellas...
y ya no titilan
yo no titilan como promesas que desprendían destellos
de besos y caricias
en una ronda plena de amor y felicidad
que no tengo
pero sabes...?
tampoco ansío.
Sergio,,,por que a veces no alcanza con llorar
RÉQUIEN PARA UNA DESPEDIDA
Recuerdo,,,,Ayer caminaba tus vientos
que peinando las olas maduras
enfriaban los pastos y mi alma,
signada de penas y grietas antiguas.
Cuando el pensamiento a la piel perpetuaba
la historia guardada, el clamor enterrado
y todo cuanto me hiere del hondo pasado
Aterrado llegue a tu rincón...
había perdido mi valle de poeta
mi idílico idioma estaba afligido
mi mirar penoso,,,inserto en tus ojos
filtraba en mi alma sus cuotas de horror.
Pero no...
no...
Hoy no ven los dioses ese infortunio
ya no lloro mi tristeza no bebo mi dolor
ya no caen a tus plantas mis lágrimas blancas
El aura del otoño mi piel abrazó
su viaje de rosas de miel perfumada
en canto del agua, golpeando laderas
en coro de piedras, mi pena atenuó
La música del cielo, que antes no oyera
se infiltró en mi sangre, se hospedo en mis venas
y aquel lenguaje de fonación suave
que arrebatara el viento e imitara el ave
cautivo mis sienes y prendo mis males
Miro las estrellas...
y ya no titilan
yo no titilan como promesas que desprendían destellos
de besos y caricias
en una ronda plena de amor y felicidad
que no tengo
pero sabes...?
tampoco ansío.
Sergio,,,por que a veces no alcanza con llorar
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