leandro
Poeta adicto al portal
El día lustra sus zapatos en la calle.
No sonríe; tiene los labios partidos.
Amaneció borracho, juguetón, desinhibido,
mientras el sol y las nubes cierran los bares.
Y yo permanezco pensativo,
frente a sus horas lentas , perezosas.
Ya despertaron la hipocresía, la avaricia, las rosas,
y la tarde despistada acaricia el olvido.
La noche se refleja en mi cara.
Hostil resaca de recuerdos y vino.
Manto de abundancia, hastío, todo, nada.
Qué noche !
Con lentejuelas de estrellas blancas,
encajes de besos e hilos. Lujuria, derroche.
Y una tormentosa cretona hecha de sábanas blandas.
Leandro piña objío
No sonríe; tiene los labios partidos.
Amaneció borracho, juguetón, desinhibido,
mientras el sol y las nubes cierran los bares.
Y yo permanezco pensativo,
frente a sus horas lentas , perezosas.
Ya despertaron la hipocresía, la avaricia, las rosas,
y la tarde despistada acaricia el olvido.
La noche se refleja en mi cara.
Hostil resaca de recuerdos y vino.
Manto de abundancia, hastío, todo, nada.
Qué noche !
Con lentejuelas de estrellas blancas,
encajes de besos e hilos. Lujuria, derroche.
Y una tormentosa cretona hecha de sábanas blandas.
Leandro piña objío