Estacado
Poeta fiel al portal
RECUERDO INOLVIDABLE
Vete ya de aquí, maldito espejo de mi alma,
Que muestras la zona prohibida de mi cuerpo,
Y das entrada a mil fantasmas de la noche,
Veta ya de mi cabeza,
Vete ya de mis pesares,
Deja en paz mi corazón, que bastante pobre late ya de tantos más dolores,
Lastimado y dañado, lo han dejado ya muchos amores,
Y el recuerdo de ese día no ha muerto ni tantito ni poquito,
Día a día va creciendo como un tumor se nutre de tu cuerpo,
Y con metástasis a todos lados, se ha instalado en lo profundo de mi pensamiento,
El recuerdo inolvidable de ese día,
Y la imagen de mi mente que recrea sin saberla verdadera,
Despoja ya mi mente, o desprende de mi cuerpo esa parte ya maldita,
Inyéctame más melatonina, o altérame la glándula del sueño,
Para dormirme en mis cabales,
Y de un sueño profundo y sensibilizado, ni en un dos por tres despertar aunque se acabe el mundo,
Cúmpleme el deseo o quitame de encima esta maldición de mis entrañas,
No te puedo ya vender mi alma, pues ya no la tengo en mis manos,
Ya se encuentra en el infierno lamentando su persona,
Y con mas de un arrastre que lastima ya mis manos,
Me he cansado de pedirte Dios, ya mas de cien perdones,
Quitame esta vida que maldita esta y estuvo ya desde un principio,
O en su defecto desaparécela de este mundo,
Y concederé el pase al infierno sin retorno que es de ahí a donde ella pertenece. . .
Vete ya de aquí, maldito espejo de mi alma,
Que muestras la zona prohibida de mi cuerpo,
Y das entrada a mil fantasmas de la noche,
Veta ya de mi cabeza,
Vete ya de mis pesares,
Deja en paz mi corazón, que bastante pobre late ya de tantos más dolores,
Lastimado y dañado, lo han dejado ya muchos amores,
Y el recuerdo de ese día no ha muerto ni tantito ni poquito,
Día a día va creciendo como un tumor se nutre de tu cuerpo,
Y con metástasis a todos lados, se ha instalado en lo profundo de mi pensamiento,
El recuerdo inolvidable de ese día,
Y la imagen de mi mente que recrea sin saberla verdadera,
Despoja ya mi mente, o desprende de mi cuerpo esa parte ya maldita,
Inyéctame más melatonina, o altérame la glándula del sueño,
Para dormirme en mis cabales,
Y de un sueño profundo y sensibilizado, ni en un dos por tres despertar aunque se acabe el mundo,
Cúmpleme el deseo o quitame de encima esta maldición de mis entrañas,
No te puedo ya vender mi alma, pues ya no la tengo en mis manos,
Ya se encuentra en el infierno lamentando su persona,
Y con mas de un arrastre que lastima ya mis manos,
Me he cansado de pedirte Dios, ya mas de cien perdones,
Quitame esta vida que maldita esta y estuvo ya desde un principio,
O en su defecto desaparécela de este mundo,
Y concederé el pase al infierno sin retorno que es de ahí a donde ella pertenece. . .