James De la rosa Juan Carlos Tuñon 15 de Febrero de 2013 #1 Porque donde reside el dolor, también hay sólidos cantos de dicha. Porque donde reside el dolor, no hay cantos, sino alabanzas.
Porque donde reside el dolor, también hay sólidos cantos de dicha. Porque donde reside el dolor, no hay cantos, sino alabanzas.