vendetta
Poeta recién llegado
Resignarme
no es acaso,
ceder terreno a la desesperanza,
alzar las manos en plegarias vanas,
que alcanzan eco en ningún lado,
lagrimas no broten de estos ojos,
no quiero ni debo permitirme,
derramar el llanto, soltar la pena.
Pero, como quisiera huir,
borrar este sentimiento que me invade,
de querer acariciarte el alma,
sin tener siquiera tú presencia,
¿y que clase de quimera retorcida,
deambula por mi sueño enamorado?,
de un raro masoquismo estoy esclava,
de querer sufrir por este amor,
que ignora que le amo.
A lo lejos, alguien canta de esperanza,
a lo lejos, que huecas suenan las palabras,
¿qué voy a hacer estoy tan confusa?
tengo la cabeza enmarañada,
hoy, aun no encuentro nada,
que me saque de nadar en la amargura.
Transpiro soledad y desesperación.
resignarme, es vivir la vida como muerta,
aceptar con calma, con la fe desierta.
¡Resignación! Que palabra tan gris,
tan carente de color y encanto,
tan incomprendida,
tal cual, es el dolor que siento,
y buscara mi alma templanza o resignación.
ceder terreno a la desesperanza,
alzar las manos en plegarias vanas,
que alcanzan eco en ningún lado,
lagrimas no broten de estos ojos,
no quiero ni debo permitirme,
derramar el llanto, soltar la pena.
Pero, como quisiera huir,
borrar este sentimiento que me invade,
de querer acariciarte el alma,
sin tener siquiera tú presencia,
¿y que clase de quimera retorcida,
deambula por mi sueño enamorado?,
de un raro masoquismo estoy esclava,
de querer sufrir por este amor,
que ignora que le amo.
A lo lejos, alguien canta de esperanza,
a lo lejos, que huecas suenan las palabras,
¿qué voy a hacer estoy tan confusa?
tengo la cabeza enmarañada,
hoy, aun no encuentro nada,
que me saque de nadar en la amargura.
Transpiro soledad y desesperación.
resignarme, es vivir la vida como muerta,
aceptar con calma, con la fe desierta.
¡Resignación! Que palabra tan gris,
tan carente de color y encanto,
tan incomprendida,
tal cual, es el dolor que siento,
y buscara mi alma templanza o resignación.
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