Viento de américa
Poeta adicto al portal
Almas en pena, con la maldición del amor
a cuestas,
ahí se quedaron nuestras sombras,
trémulas,
entregadas al beso que dejamos pendiente.
En franca rebeldía, abandonaron los cuerpos
que las sujetaban.
Se negaron a dejar morir las ganas,
del uno por la otra y viceversa,
que una vez juramos serían eternas.
Ellas sí cumplieron las promesas
que nunca se hicieron.
a cuestas,
ahí se quedaron nuestras sombras,
trémulas,
entregadas al beso que dejamos pendiente.
En franca rebeldía, abandonaron los cuerpos
que las sujetaban.
Se negaron a dejar morir las ganas,
del uno por la otra y viceversa,
que una vez juramos serían eternas.
Ellas sí cumplieron las promesas
que nunca se hicieron.
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