Valentine Red
Poeta recién llegado
El canto de la lluvia me refugia.
Grises mis guantes rotos, mojados se encuentran.
Al observar la hojarasca seca, aquel amargo sabor,
Aquel amargo sabor vuelve a mí.
Gotas que caen al compás del tiempo, oprimen mi sosiego.
Ya que en ellas te veo de nuevo.
Lenta y dolorosamente se vuelve denso mi respirar.
Sencillamente no lo puedo controlar,
Eres esa espina que ahoga mi deseo.
Me has encerrado en una pequeña caja de cartón,
Y aunque he logrado escapar,
Has regresado, con aquel amargo sabor.
Olor a hierro y rosas solo logro percibir,
Mientras pausadamente mi cuerpo empieza a paralizar,
Un suave suspiro del viento, me hace desplomar.
Puesto que tus manos siento en mi cuello estrujar
Pero tú nos estas aquí, solo aquel esta aquel amargo sabor
Que logra atrancar de una vez por toda mi respiración.
Siempre cólera me causaras, maldita asfixia y frustración.
Grises mis guantes rotos, mojados se encuentran.
Al observar la hojarasca seca, aquel amargo sabor,
Aquel amargo sabor vuelve a mí.
Gotas que caen al compás del tiempo, oprimen mi sosiego.
Ya que en ellas te veo de nuevo.
Lenta y dolorosamente se vuelve denso mi respirar.
Sencillamente no lo puedo controlar,
Eres esa espina que ahoga mi deseo.
Me has encerrado en una pequeña caja de cartón,
Y aunque he logrado escapar,
Has regresado, con aquel amargo sabor.
Olor a hierro y rosas solo logro percibir,
Mientras pausadamente mi cuerpo empieza a paralizar,
Un suave suspiro del viento, me hace desplomar.
Puesto que tus manos siento en mi cuello estrujar
Pero tú nos estas aquí, solo aquel esta aquel amargo sabor
Que logra atrancar de una vez por toda mi respiración.
Siempre cólera me causaras, maldita asfixia y frustración.
Última edición: