Tamar
Poeta adicto al portal
Me cuesta respirar,
mis nubes se desvanecen:
cada vez más soles.
No quiero otro cielo.
No quiero otros suspiros.
Aunque aprendo en el silencio,
la botella se rompe,
y los pedazos de cristal
reflejan mis otras voces.
No escucho el grito.
Rasgar papel, solo eso.
Un vacío lleno
con sonidos rotos.
Una inhalación que tense mi cuerpo,
y encerrarme ahí.
Apoyar mi cabeza
en un hombro de heridas.
Exhalar, respuestas.
Creo que las crisis
terminan en un grito.
Me cuesta respirar,
y seguirá siendo así,
hasta encontrar otro río;
este junto a mí,
es una mentira más.
Este árbol ha cambiado,
empieza a traslucir otra luna,
agrietada, mareada, sin años,
sin mundo que reflejar.
Inhalo.
mis nubes se desvanecen:
cada vez más soles.
No quiero otro cielo.
No quiero otros suspiros.
Aunque aprendo en el silencio,
la botella se rompe,
y los pedazos de cristal
reflejan mis otras voces.
No escucho el grito.
Rasgar papel, solo eso.
Un vacío lleno
con sonidos rotos.
Una inhalación que tense mi cuerpo,
y encerrarme ahí.
Apoyar mi cabeza
en un hombro de heridas.
Exhalar, respuestas.
Creo que las crisis
terminan en un grito.
Me cuesta respirar,
y seguirá siendo así,
hasta encontrar otro río;
este junto a mí,
es una mentira más.
Este árbol ha cambiado,
empieza a traslucir otra luna,
agrietada, mareada, sin años,
sin mundo que reflejar.
Inhalo.
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