manzserran74
Poeta recién llegado
A mí la verdad me vale madre como la gente enfrenta esta sinuosa vía de hablar sobre el amor,
yo amo, y no así, sino de un modo mejor: AMO
y me encanta amar, llorar, pensar, reír y sufrir por amor, una se siente tan viva, tan plena.
Con amar aunque sea a una sombra de algo que hubieses querido amar
estas dando el primer paso a la perfección espiritual
esa que solo nos llega sollozando sobre un hombro querido
o disfrutando y gimiendo sobre un cuerpo que nos inspire el mismo sentimiento,
o con este propio cuerpo sobre ti,
pero también en el olor de las tostadas de la abuela en el desayuno de hace 20 años,
en el olor de la ropa limpia secada al sol,
en el recuerdo de las manos de tu madre acariciando tus rebeldes cabellos,
en la primera vez que tu papa se enojo porque no querías aprender
su modo de aprender de las cosas.
Pero también están los otros, el te amo del último beso del día en la escalera oscura
y la puerta entreabierta como tus piernas,
el de mil recuerdos vividos en el verano de mi patria entre las aguas cálidas
y transparentes del mar caribe mientras nos amábamos fingiendo que nadie nos podía ver,
el amor es una cosa complicada llena de buenos y malos momentos ,
algo rodeado de imperfecciones y que nada tiene que ver con el número dos
ya que son infinitas las personas que inciden en él de un modo o de otro.
Por eso no hablo acá del Amor, hablo de ti,
de lo que me inspiras de lo que siento
y porque a veces prefiero no mirar esos ojotes que pretenden comerse al mundo,
esa sed de reír con risa de niño
y crecer manteniendo la fe irreverente de reírnos de todo hasta de nosotros mismos,
en poses obscenas y mundanas que manifiestan
nuestros deseos de volar al infinito cambiando al mundo para adentro.
Por tanto mi querido amigo,
no pretendas entender el amor, solo míralo, admíralo, cuídalo, siéntelo y disfrútalo
y agradece a Dios o a quien quieras
porque aún los locos como yo hablemos de amor.
yo amo, y no así, sino de un modo mejor: AMO
y me encanta amar, llorar, pensar, reír y sufrir por amor, una se siente tan viva, tan plena.
Con amar aunque sea a una sombra de algo que hubieses querido amar
estas dando el primer paso a la perfección espiritual
esa que solo nos llega sollozando sobre un hombro querido
o disfrutando y gimiendo sobre un cuerpo que nos inspire el mismo sentimiento,
o con este propio cuerpo sobre ti,
pero también en el olor de las tostadas de la abuela en el desayuno de hace 20 años,
en el olor de la ropa limpia secada al sol,
en el recuerdo de las manos de tu madre acariciando tus rebeldes cabellos,
en la primera vez que tu papa se enojo porque no querías aprender
su modo de aprender de las cosas.
Pero también están los otros, el te amo del último beso del día en la escalera oscura
y la puerta entreabierta como tus piernas,
el de mil recuerdos vividos en el verano de mi patria entre las aguas cálidas
y transparentes del mar caribe mientras nos amábamos fingiendo que nadie nos podía ver,
el amor es una cosa complicada llena de buenos y malos momentos ,
algo rodeado de imperfecciones y que nada tiene que ver con el número dos
ya que son infinitas las personas que inciden en él de un modo o de otro.
Por eso no hablo acá del Amor, hablo de ti,
de lo que me inspiras de lo que siento
y porque a veces prefiero no mirar esos ojotes que pretenden comerse al mundo,
esa sed de reír con risa de niño
y crecer manteniendo la fe irreverente de reírnos de todo hasta de nosotros mismos,
en poses obscenas y mundanas que manifiestan
nuestros deseos de volar al infinito cambiando al mundo para adentro.
Por tanto mi querido amigo,
no pretendas entender el amor, solo míralo, admíralo, cuídalo, siéntelo y disfrútalo
y agradece a Dios o a quien quieras
porque aún los locos como yo hablemos de amor.