Reñotan rígidos ante un sol tibio
ropiendo fuertes el suelo helado
que por meses reposado
invernaba profundo al delirio.
Tibieza regia... resplandor puro
que permite volar en alas de colibrí
ropiendo nubes hechas de un muro
que desde lejos descubrí...
Sí, que colores primaverles
con arco-iris de media luna
que fijan fuerte su magna bruma
que alivia la sed de mortales.
Nos dejan ciegos los espejimos
que muchos confunden con oro y plata
que caigan tontos
los que de mente oxidados se matan.
¡Oh! La primavera ha llegado...
Sí, que brille el sol mas candente,
que sofoque el pecho analfabeto y cerrado
del que por siempre glaciado esté.
Ya los vientos helados no soplan
se han quedado estáticos en su norte
para al que quiera dejar su muerte
resucite en cada trinar de aves que del frío escapan.
ropiendo fuertes el suelo helado
que por meses reposado
invernaba profundo al delirio.
Tibieza regia... resplandor puro
que permite volar en alas de colibrí
ropiendo nubes hechas de un muro
que desde lejos descubrí...
Sí, que colores primaverles
con arco-iris de media luna
que fijan fuerte su magna bruma
que alivia la sed de mortales.
Nos dejan ciegos los espejimos
que muchos confunden con oro y plata
que caigan tontos
los que de mente oxidados se matan.
¡Oh! La primavera ha llegado...
Sí, que brille el sol mas candente,
que sofoque el pecho analfabeto y cerrado
del que por siempre glaciado esté.
Ya los vientos helados no soplan
se han quedado estáticos en su norte
para al que quiera dejar su muerte
resucite en cada trinar de aves que del frío escapan.