Corazon desterrado
Poeta recién llegado
Cuando llueve el mundo detiene sus pasos,
un lapso...una pausa...
un latido que duerme, un corazón que llora,
un minuto y un medio,
todos empapados en charcos oscuros de transparente cristal,
cuan vivo está, este paraje que solloza, en una materia tan inerte.
Cuando llueve ya no me siento sola,
ya no es preciso correr, pues mis sigilosos pasos se pueden detener.
A lo lejos, un alma busca refugio, justo por debajo de aquel techo sombrío, sin ni siquiera entender,
que aquel lo tapa más no lo abriga,
cuan húmedos se ven los arboles,
y las calles y los senderos,
pero porque me pregunto...
por que un corazón frío no lo humedecen, ni un par de lagrimas sentidas,
quizá sea lo mismo, mientras algunos lloran por dentro,
el cielo llora, por fuera, su vacío lleno.
Cuando llueve me siento viva,
y mis alas se despliegan, en este cautiverio sin motivo
y en ese entonces, por fin, vuelo hacer libre,
aun y cuando mis alas ya no pueden volar...
un lapso...una pausa...
un latido que duerme, un corazón que llora,
un minuto y un medio,
todos empapados en charcos oscuros de transparente cristal,
cuan vivo está, este paraje que solloza, en una materia tan inerte.
Cuando llueve ya no me siento sola,
ya no es preciso correr, pues mis sigilosos pasos se pueden detener.
A lo lejos, un alma busca refugio, justo por debajo de aquel techo sombrío, sin ni siquiera entender,
que aquel lo tapa más no lo abriga,
cuan húmedos se ven los arboles,
y las calles y los senderos,
pero porque me pregunto...
por que un corazón frío no lo humedecen, ni un par de lagrimas sentidas,
quizá sea lo mismo, mientras algunos lloran por dentro,
el cielo llora, por fuera, su vacío lleno.
Cuando llueve me siento viva,
y mis alas se despliegan, en este cautiverio sin motivo
y en ese entonces, por fin, vuelo hacer libre,
aun y cuando mis alas ya no pueden volar...