Cuánto tiempo transcurrido,
lejos de mi pueblo añorado,
mi viejo pueblo tan querido,
jamás de tí me hé olvidado.
Se allega mi infancia lejana
de aquellas tardes en calma,
mi vida plena, de dicha ufana,
de inocencia rebozante mi alma.
Recuerdo mi casa en su quietud,
amplio su patio y sus ventanales,
yo de aquí para allá en mi inquietud,
y mi madre limpiando los cristales.
Avisoro el atiborrado mercado...
pletórico de gentes comprando,
mujeres cargadas con el mandado,
el tendero "pase marchanta" gritando.
Ah, nada como el jardín principal,
de árboles frondosos rodeado,
con su adornado quiosko central,
de su folklor el visitante asombrado.
Día Domingo... desde el mediodía,
en el quiosko la banda de viento
entonando las más alegres melodías,
el niño, el muchacho y el viejo contento.
Voy a tí y a tus cosas trascendentales...
vuelvo a la calma de mi casa....
mientras mi madre limpia aquellos cristales.
DreamerMM. 11-04-2006.