caraquenia
Poeta recién llegado
Despojada de ropajes
iré en pos de ti
de tu hablar
con el cántaro vacío y quebrado
hacia tus manos sanadoras.
Ya no encubro mis heridas,
las flores marchitas,
los huesos traspasados,
el cansancio de siglos.
Mi canción es dolores
y mi grito lamentos
de ausencia
de extravío y andar peregrino
de sueños velados.
Despojada de ropajes
retornaré a tus edenes
sedienta de sabiduría
hambrienta de ternuras
y tú has de vestirme,
me susurrarás razones
me darás cántaros nuevos
donde lágrimas no caben
y dormiré mil días
acurrucada en tus brazos
bebiendo misericordias
despidiendo soledades.
iré en pos de ti
de tu hablar
con el cántaro vacío y quebrado
hacia tus manos sanadoras.
Ya no encubro mis heridas,
las flores marchitas,
los huesos traspasados,
el cansancio de siglos.
Mi canción es dolores
y mi grito lamentos
de ausencia
de extravío y andar peregrino
de sueños velados.
Despojada de ropajes
retornaré a tus edenes
sedienta de sabiduría
hambrienta de ternuras
y tú has de vestirme,
me susurrarás razones
me darás cántaros nuevos
donde lágrimas no caben
y dormiré mil días
acurrucada en tus brazos
bebiendo misericordias
despidiendo soledades.