Marco Rosmarine
Poeta recién llegado
Todo lo que estimo
ya no es pena sino agravio.
Emerge como pompa pasada
y vuelta a la vida.
Se remonta años antes
a mi propia existencia.
Es prematuro a las palabras.
Lejos la siento.
Y la siento mía.
Y es que tengo a ambos lados
un reguero de nada kilométrica.
Una afanosa espera que desgasta.
Y mi cara
es el reflejo de la soledad
de llenar tiempo
con nada más que tiempo.
Esa idea obsesiva y estática
del mal dibujante:
Dar muerte a lo que tiene vida
Sintiéndola lejos.
Sintiéndola mía.
ya no es pena sino agravio.
Emerge como pompa pasada
y vuelta a la vida.
Se remonta años antes
a mi propia existencia.
Es prematuro a las palabras.
Lejos la siento.
Y la siento mía.
Y es que tengo a ambos lados
un reguero de nada kilométrica.
Una afanosa espera que desgasta.
Y mi cara
es el reflejo de la soledad
de llenar tiempo
con nada más que tiempo.
Esa idea obsesiva y estática
del mal dibujante:
Dar muerte a lo que tiene vida
Sintiéndola lejos.
Sintiéndola mía.