abcd
Poeta adicto al portal
No sé bailar,
ni brillar.
Llevo una nostalgia adherida a la nariz,
la pueden tocar,
esnifar,
herir.
No sé estudiar,
ni pensar.
Está científicamente comprobado que no sé sentir,
tengo una nostalgia tan glande
de ser autista,
de no ser pequeño.
No sé escribir,
ni callar.
Puedo cruzar mares de silencio y no abrazar.
Me cuesta no idealizar un sentimiento
pero miento y soy cuerdo.
Con un gesto intento abrir neurosis,
y con un verso es que siempre voy a morir.
No sé no pertenecer,
ni ser mal amigo.
Puedo rodear mi nostalgia con falsos anzuelos
y pescar risas, cervezas, niñas mujeres,
puedo alcanzar el cuerpo sin agredir el alma.
No sé sanar,
ni destruir.
Vivo del añorar lo que no fue.
No sé sanar,
ni devolver el caos de los demás.
Pero estoy tranquilo
porque hoy me reconozco estable
y aún con miedo al cariño y a la atención
suelo dejar volar al pez pájaro azul que nunca tuvo memoria ni pidió perdón.
ni brillar.
Llevo una nostalgia adherida a la nariz,
la pueden tocar,
esnifar,
herir.
No sé estudiar,
ni pensar.
Está científicamente comprobado que no sé sentir,
tengo una nostalgia tan glande
de ser autista,
de no ser pequeño.
No sé escribir,
ni callar.
Puedo cruzar mares de silencio y no abrazar.
Me cuesta no idealizar un sentimiento
pero miento y soy cuerdo.
Con un gesto intento abrir neurosis,
y con un verso es que siempre voy a morir.
No sé no pertenecer,
ni ser mal amigo.
Puedo rodear mi nostalgia con falsos anzuelos
y pescar risas, cervezas, niñas mujeres,
puedo alcanzar el cuerpo sin agredir el alma.
No sé sanar,
ni destruir.
Vivo del añorar lo que no fue.
No sé sanar,
ni devolver el caos de los demás.
Pero estoy tranquilo
porque hoy me reconozco estable
y aún con miedo al cariño y a la atención
suelo dejar volar al pez pájaro azul que nunca tuvo memoria ni pidió perdón.