Restugenos
Poeta recién llegado
Ante mí está la mujer de piel inerte
Su belleza quedó aquí atrapada
Ella es la ninfa, la sílfide inhumana
El rostro perfecto de la Virgen infértil
Ojos quietos, la boca cerrada
Las diosas ni lloran ni sufren
Su deidad marmórea te humilla, te escupe
pues solo en la quietud serás adorada
Mi hermana perdida, mi Venus cromática
Te pinté con rosas y laureles
Y vi lágrimas en tus ojos
Mi madre, mi hija, oh semilla estática
A ojos quietos me agredes
Por responder a mis crueles antojos
Su belleza quedó aquí atrapada
Ella es la ninfa, la sílfide inhumana
El rostro perfecto de la Virgen infértil
Ojos quietos, la boca cerrada
Las diosas ni lloran ni sufren
Su deidad marmórea te humilla, te escupe
pues solo en la quietud serás adorada
Mi hermana perdida, mi Venus cromática
Te pinté con rosas y laureles
Y vi lágrimas en tus ojos
Mi madre, mi hija, oh semilla estática
A ojos quietos me agredes
Por responder a mis crueles antojos