REVANCHA CONTRA LA SOLEDAD
Únicamente sin ti, me deja solo.
Otra vez las sandalias en el rellano y esa música
Vuelven a romperse mis poemas.
Mi cuarto no es más que lo que muestra la luz
cuando está apagado el foco.
Entonces la música aprovecha para empujarme contra la pared.
¡Y yo digo que transpira el yeso!
A tirones me aparto el muro de la frente.
Pienso en el calendario,
donde colgué los últimos días felices.
Ahora yace ahorcado un recuerdo
que se balancea en los límites de mi conciencia.
Me arranco las uñas para olvidar,
mi boca cabizbaja imita el rostro de mi madre
y Dyango canta:
¡Ámame!
¡Llámame otra vez!
( )
¡No quiero ser un hombre hecho de olvidos!
Conservo buena la figura,
la humedad bajo la lengua
y llevo esos calzoncillos
pero Dyango insiste en lo perpetuo
y comienzo a comprenderlo todo,
se deshace la aureola de la mujer que amo.
Ojalá fuera un dibujo esta soledad, o una canción
Quiero estar descalzo sobre las baldosas.
Subiré el volumen para no escuchar la tristeza.
Voy a tomarme la revancha contra la soledad.
(Me gustaría saber que fui yo quien la hizo tan puta como poeta)
Únicamente sin ti, me deja solo.
Otra vez las sandalias en el rellano y esa música
Vuelven a romperse mis poemas.
Mi cuarto no es más que lo que muestra la luz
cuando está apagado el foco.
Entonces la música aprovecha para empujarme contra la pared.
¡Y yo digo que transpira el yeso!
A tirones me aparto el muro de la frente.
Pienso en el calendario,
donde colgué los últimos días felices.
Ahora yace ahorcado un recuerdo
que se balancea en los límites de mi conciencia.
Me arranco las uñas para olvidar,
mi boca cabizbaja imita el rostro de mi madre
y Dyango canta:
¡Ámame!
¡Llámame otra vez!
( )
¡No quiero ser un hombre hecho de olvidos!
Conservo buena la figura,
la humedad bajo la lengua
y llevo esos calzoncillos
pero Dyango insiste en lo perpetuo
y comienzo a comprenderlo todo,
se deshace la aureola de la mujer que amo.
Ojalá fuera un dibujo esta soledad, o una canción
Quiero estar descalzo sobre las baldosas.
Subiré el volumen para no escuchar la tristeza.
Voy a tomarme la revancha contra la soledad.
(Me gustaría saber que fui yo quien la hizo tan puta como poeta)