Alexis Vargas Arteaga
Poeta recién llegado
Inicia mi historia. Triste es esta canción.
Pretendí la victoria, con alma y corazón.
La ciudad de furia me acogía sin razón,
y toda mi lujuria se guisaba sin sazón.
siendo yo muy joven, futuro ignoraba;
pues donde quería estar no habitaba,
y todas las porquerías dadas, aceptaba;
¡La cordura de joven en mí, ya no estaba!
Un mundo profundo albergaba mi corazón mudo,
no hablaba, no estudiaba y tampoco amaba:
mi cuerpo lleno de odio me convertía en rudo,
pero el miedo y la soledad el frío emanaba
Era un laberinto sin salida
y mi aparente vida
estando casi perdida
sólo tenía solución suicida.
Pero esta confusa canción
cambia gracias a una luz
paterna que fue la solución.
gracias mil veces
decirle a él quiero,
por muchos meses
porque yo no creía
que alguna vez escribiría
esta corta poesía.
Pretendí la victoria, con alma y corazón.
La ciudad de furia me acogía sin razón,
y toda mi lujuria se guisaba sin sazón.
siendo yo muy joven, futuro ignoraba;
pues donde quería estar no habitaba,
y todas las porquerías dadas, aceptaba;
¡La cordura de joven en mí, ya no estaba!
Un mundo profundo albergaba mi corazón mudo,
no hablaba, no estudiaba y tampoco amaba:
mi cuerpo lleno de odio me convertía en rudo,
pero el miedo y la soledad el frío emanaba
Era un laberinto sin salida
y mi aparente vida
estando casi perdida
sólo tenía solución suicida.
Pero esta confusa canción
cambia gracias a una luz
paterna que fue la solución.
gracias mil veces
decirle a él quiero,
por muchos meses
porque yo no creía
que alguna vez escribiría
esta corta poesía.