Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
Un fantasma recorre las banquetas del mundo
tiene faldas y vota
en sus labios ya se esboza una sonrisa
unas cadenas rotas se derriten en su cuello
siente vibrar su clítoris
y no espera al fin de la semana para navegar por los orgasmos.
Bellas sonrisas dan luz al horizonte
y los destellos solares se pierden en sus rizos
un tiempo nuevo surge a la par del alba
y raros pensamientos se procesan en la mente de todo hombre.
La revolución femenina
Mente que se fuga de sus moldes
que disputa las glorias y los sueños
lejos de los caminos de la maternidad abnegada
y de la domesticidad acostumbrada.
En pos de su ruta
la humanidad resiente sus acosos
no es su tiempo el de niños;
ni nodriza, lo propio.
La media humanidad que sumergida
emerge domina
y conquista sin reposo.
tiene faldas y vota
en sus labios ya se esboza una sonrisa
unas cadenas rotas se derriten en su cuello
siente vibrar su clítoris
y no espera al fin de la semana para navegar por los orgasmos.
Bellas sonrisas dan luz al horizonte
y los destellos solares se pierden en sus rizos
un tiempo nuevo surge a la par del alba
y raros pensamientos se procesan en la mente de todo hombre.
La revolución femenina
Mente que se fuga de sus moldes
que disputa las glorias y los sueños
lejos de los caminos de la maternidad abnegada
y de la domesticidad acostumbrada.
En pos de su ruta
la humanidad resiente sus acosos
no es su tiempo el de niños;
ni nodriza, lo propio.
La media humanidad que sumergida
emerge domina
y conquista sin reposo.
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