Ebrios del calor humano, y de los rincones del conversar….
de las sensualidades vaporosas y las caricias de la ciudad…
los semáforos en rosa, y esos vientos de las libertades poéticas…
y quisiéramos ser, el ángel de la guarda,
los oídos de esos reinos del agua…
Pamplona para resistir…
y Pamplona, a esa hora de todos los bullicios…
y a esa hora, de las revoluciones de las papelerías…
de las sensualidades vaporosas y las caricias de la ciudad…
los semáforos en rosa, y esos vientos de las libertades poéticas…
y quisiéramos ser, el ángel de la guarda,
los oídos de esos reinos del agua…
Pamplona para resistir…
y Pamplona, a esa hora de todos los bullicios…
y a esa hora, de las revoluciones de las papelerías…