Miguel Mercurio
Poeta recién llegado
Marcha por senda celeste
a someter el oeste
áureo rey con su hueste
de naranja infantería
e incendiaria artillería.
Avanzando va triunfante
con su coraza elegante
de gualdo metal radiante
envuelto en la sinfonía
de su fiel caballería.
Va su imperio a guerrear
a otro campo y en otro mar
donde poder demostrar
a la hierba y al agua fría
su intensa soberanía.
Atrás yermo y desolado
el corazón apagado
aún late esperanzado
de abrazar la jerarquía
de su ardiente monarquía.
Volverá al alba grandioso
en paseo victorioso
su reinado poderoso
a la llanura baldía
del alma gris y sombría.
a someter el oeste
áureo rey con su hueste
de naranja infantería
e incendiaria artillería.
Avanzando va triunfante
con su coraza elegante
de gualdo metal radiante
envuelto en la sinfonía
de su fiel caballería.
Va su imperio a guerrear
a otro campo y en otro mar
donde poder demostrar
a la hierba y al agua fría
su intensa soberanía.
Atrás yermo y desolado
el corazón apagado
aún late esperanzado
de abrazar la jerarquía
de su ardiente monarquía.
Volverá al alba grandioso
en paseo victorioso
su reinado poderoso
a la llanura baldía
del alma gris y sombría.